Qué comentaros chicos/as, el otro día fuimos los tres principales responsables de nuestra empresa en una durada de cuatro días a una feria de animales en Zaragoza, donde tuvieron la amabilidad de invitarnos a cenar el primer día que llegamos otros responsables de una tienda de animales de pedigrí. Cuando llegamos al evento había comenzado una exhibición de caninos con ropa de última moda hecha para ellos específicamente, todas unas monadas. Al terminar la demostración fuimos a conversar con varios empresarios de tiendas de animales en una pequeña cafetería que habían montado en la misma feria, allí conocimos a los representantes de la tienda de animales de pedigrí, estuvimos un tiempo hablando hasta que fuimos invitados a cenar a un restaurante cerca de la feria. La cena excelente y la conversación exquisita.
El segundo día comenzó un concurso de belleza donde perros y gatos dieron lo mejor de ellos para ser los mejores en ese día. Aunque algunos parecían tener ganas de escapar por las carantoñas y el vocabulario rocambolesco de sus dueñas. Después de comer fuimos a una charla sobre las mejoras de los productos de animales en varios países de todo el mundo y tuvimos el privilegio de escuchar al propietario de la tienda Mr. Guau Center que vino para satisfacer nuestras dudas en el evento, solamente el segundo día. Ya después de la charla se nos hizo tarde y nos fuimos a cenar los tres al restaurante del hotel “IBIS” donde nos habíamos alojado.
El tercer día los responsables de la feria prepararon una excursión con todos los empresarios que fueron a la feria, pero, los perros no quedaron fuera en esto. Fuimos a dar un paseo por la ciudad y cada empresa quitando que hubiese tres o cuatro personas de la misma, recibían un perro para pasearlo durante la mañana. Fuimos a un parque que más bien parecía un prado. Nos trajeron todo tipo de juguetes para los perros; cuerdas, “frisbis”, pelotas de goma con un pitido infernal para los humanos y un pitido celestial para los perros, mucha variedad para elegir.Cuando volvimos al medio día comimos todos dentro de la feria ya que para nuestra sorpresa habían preparado unas mesas inmensas y larguísimas donde en frente se encontraban personas con bandejas y unos trapos colgando de sus brazos que hacían una reverencia y extendían su mano mostrando las sillas para que tomásemos asiento. La cena fue la mejor de todas, nos divertimos, reímos, comentamos, y cuando terminamos de cenar trajeron un postre celestial de chocolate con nata y caramelo. Después del postre y el café prepararon música y ayudamos a apartar las mesas para acabar como unos chiquillos de quince años bailando como posesos, fué muy cómico.
¡Os lo recomiendo a todos lo que seáis empresarios, asistir el próximo año porque nosotros ya estamos en la lista!



No hay comentarios:
Publicar un comentario